Santo Domingo. – Nueva York volvió a guardar silencio este viernes al cumplirse 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, una tragedia que millones de personas siguieron en tiempo real desde distintas partes del mundo.
Para quienes presenciaron las imágenes por televisión, aquel día permanece asociado con recuerdos personales. Muchos aún pueden precisar dónde se encontraban, qué estaban haciendo y quién les comunicó las primeras noticias.
Los ataques dejaron 2,977 víctimas y transformaron la manera de viajar, los controles de seguridad y las relaciones internacionales. También marcaron a generaciones que crecieron después del derrumbe de las Torres Gemelas.
El momento en que el mundo comprendió
A las 8:46 de la mañana, el vuelo 11 de American Airlines chocó contra la Torre Norte del World Trade Center. Las primeras informaciones apuntaban a un posible accidente.
Esa interpretación cambió 17 minutos más tarde. Un segundo avión impactó la Torre Sur ante las cámaras que ya transmitían desde Nueva York.
La repetición del ataque confirmó que Estados Unidos enfrentaba una acción coordinada. Las cadenas de televisión llevaron las imágenes a millones de hogares mientras aumentaban la incertidumbre y el temor.
Otro avión golpeó el Pentágono, sede del Departamento de Defensa estadounidense. Una cuarta aeronave cayó en Pensilvania después de que pasajeros y tripulantes intentaran retomar su control.
Horas después, las dos torres del World Trade Center habían colapsado. El paisaje de Nueva York y la percepción mundial sobre la seguridad cambiaron desde ese momento.
República Dominicana siguió la tragedia
En República Dominicana, la programación habitual quedó interrumpida mientras los canales de televisión y las emisoras de radio informaban sobre los ataques.
La preocupación adquirió una dimensión especial por los vínculos familiares y migratorios que unen al país con Nueva York. Miles de dominicanos residen en esa ciudad y mantienen contacto directo con familiares en territorio nacional.
Numerosas personas detuvieron sus actividades en hogares, centros educativos, oficinas y comercios para observar las transmisiones. Al mismo tiempo, muchas familias intentaban comunicarse con sus parientes en Estados Unidos.
La saturación de las líneas y la falta de información aumentaron la angustia durante las primeras horas. Cada nueva imagen revelaba la magnitud de una tragedia que todavía resultaba difícil de comprender.
Un recuerdo que atraviesa generaciones
Nueva York, Washington y Pensilvania realizan actos en memoria de las víctimas, sus familiares y los miembros de los equipos de emergencia que respondieron a los ataques.
Las ceremonias mantienen vivo el recuerdo de quienes murieron aquel día y de las personas que enfrentaron consecuencias posteriores por las labores de rescate.
Un cuarto de siglo después, el 11 de septiembre continúa ocupando un lugar particular en la memoria colectiva. Para quienes vivieron aquella jornada, la fecha todavía provoca una pregunta inevitable: ¿qué estabas haciendo cuando viste las imágenes de los atentados?
