La Romana. – La silla de Edwin Encarnación quedó vacía este domingo durante la ceremonia en la que fue exaltado al Salón de la Fama Romanense.
En su lugar acudió su madre, Mireya Altagracia Rivero, quien lo representó en esa gala.
El contexto de la ausencia
Ese reconocimiento le llega al expelotero en medio de un momento personal complicado, que lo ha mantenido alejado de las actividades públicas.
En días recientes anunció el inicio de su proceso de divorcio de la comunicadora Karen Yapoort.
A esa situación se suman las querellas cruzadas que él y Gabriel Martínez presentaron ante el Ministerio Público, derivadas de un altercado registrado en La Romana el pasado 1 de septiembre.
