Lima (EFE).- La votación de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú comenzó este domingo en el país andino para elegir entre la candidata derechista Keiko Fujimori y el candidato izquierdista Roberto Sánchez al noveno presidente del país en diez años.
A las urnas están convocados más de 27,3 millones de peruanos, en una larga jornada que comenzó en el territorio nacional a las 7.00 hora local (12.00 GMT) y que se prolongará durante diez horas, hasta las 17.00 (22.00 GMT), momento en el que se cerrará la votación para dar paso a un escrutinio que previsiblemente se extenderá por varios días.
En esta elección los votantes tienen que optar por la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que fue condenado a prisión por delitos de lesa humanidad y escándalos de corrupción; o bien por el escudero del encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022), que cumple en la cárcel una condena por un fallido golpe de Estado a finales de 2022.

Fujimori vota entre los vítores de sus seguidores
Fujimori llegó al colegio Libertador San Martín, del distrito de San Borja, de la capital Lima, bajo un fuerte resguardo policial, y a su salida saludó a sus simpatizantes desde la ventana superior del automóvil que la trasladaba para agradecerles su apoyo.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori cumplió así con su voto después de haber iniciado el día muy temprano con una reunión con sus delegados que vigilarán el escrutinio en las mesas electorales y posteriormente desayunar en una humilde barriada del extrarradio del capital peruana con su familia.

Sánchez: «Vamos con esperanza a hacer más fuerte nuestra patria»
Sánchez dio estas palabras tras acudir con su familia a votar y luego desayunar en casa de sus padres junto a su familia e hijas en su natal localidad de Huaral, una población agrícola ubicada a unos 90 kilómetros al norte de Lima.
El candidato de izquierda quiso iniciar la jornada rodeado de su familia antes de regresar a Lima, donde emitirá su voto en el distrito de San Borja y posteriormente esperará los resultados de los sondeos a pie de urna en Barbadillo, la cárcel reservada exclusivamente para presidentes de Perú, donde está recluido Castillo por su fallido golpe de Estado de 2022.
El líder del partido izquierdista Juntos por el Perú pidió votar «con la mayor esperanza para un Perú con cero discriminación y pobreza, y con mucha democracia y justicia».

Fujimorismo y antifujimorismo
La contienda se ha vuelto a dividir una vez más entre fujimorismo y antifujimorismo, las dos fuerzas que vienen chocando casi sin cesar en Perú desde 1990, con la balanza levemente a favor de los últimos en las tres últimas elecciones al obtener ajustadas victorias que en 2016 y 2021 fueron de apenas 40.000 votos de diferencia.
Todo hace indicar que ocurrirá una situación similar en esta definición entre Fujimori y Sánchez, que llegan al día decisivo sin que se pueda anticipar al ganador que obtendrá el derecho de gobernar el país por los siguientes cinco años (2026-2031).
En las dos últimas elecciones, Fujimori no aceptó los resultados y en la más reciente, contra Castillo, incluso denunció sin pruebas sólidos un supuesto fraude en su contra y buscó anular miles de votos de su rival para revertir la elección a su favor, un escenario que podría volver a darse tras las incidencias y polémicas vividas en la primera vuelta.
Denuncias de falta de material electoral
Media hora después del inicio del horario de votación, todavía había mesas cuyos miembros señalaban no disponer de los elementos necesarios para poder recibir a los electores, pese a que minutos antes el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, había afirmado que el material estaba listo en todos los lugares.
En algunos colegios, las listas de electores y papeletas de votación llegaron minutos antes del comienzo de la jornada de votación, previsto para las 7.00 hora local (12.00 GMT), lo que retrasó la instalación de las mesas pese a que sus miembros estaban preparados a la hora convenida, según indicaron funcionarios electorales a medios nacionales.
Las autoridades electorales de Perú habían puesto énfasis en garantizar el pleno reparto del material electoral en todo el país tras las incidencias de la primera vuelta, que hicieron que algunos colegios en Lima abriesen con cinco horas de retraso y que incluso un grupo de trece locales lo hiciesen al día siguiente, en un hecho inédito en el país.

López Aliaga y Kuczynski participan en la jornada
El líder ultraderechista peruano Rafael López Aliaga, que denunció sin pruebas sólidas un supuesto fraude en su contra en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, acudió a votar con una exhortación a «defender la democracia en Perú para no caer en manos del comunismo».
López Aliaga, que se quedó fuera de la segunda vuelta por apenas 21.000 votos, reforzó así su postura con miras a la segunda vuelta de votar a favor de Keiko Fujimori, en detrimento del izquierdista Roberto Sánchez.
Mientras que el expresidente Pedro Pablo Kuczynski, de 87 años, acudió a su recinto de votación en una silla de ruedas y destacó la organización de estos comicios y la agilidad de flujo de votantes en el colegio que tenía asignado en el distrito de San Isidro, uno de los más acomodados y pudientes de la capital, Lima.
El expresidente, que fue candidato a senador en estos comicios sin lograr salir elegido, intervino en la campaña de la segunda vuelta al haber recibido en su casa a Fujimori con el objetivo de mostrar un gesto de reconciliación con ella.
Fuente: EFE
