Santo Domingo. – El entretenimiento dominicano está de luto por el fallecimiento de Elizabeth Ruiz, actriz y presentadora que construyó una trayectoria vinculada a distintas áreas de la comunicación y el espectáculo.
Ruiz alcanzó especial reconocimiento por interpretar a “Sobeida” en la trilogía Lotomán, dirigida por Archy López. Participó en las películas estrenadas en 2011, 2012 y 2014.
Su trabajo en ese personaje también fue incluido en el libro La Sonrisa del Caribe, del periodista español Fermín Cabanillas Serrano. La publicación fue presentada durante el Festival de Cine Global Dominicano.
Hasta el momento, en la información suministrada no se han ofrecido detalles sobre la causa de su fallecimiento.
Una carrera iniciada en el modelaje
La trayectoria artística de Elizabeth Ruiz comenzó en 1997, cuando protagonizó una campaña publicitaria de Ron Bermúdez. Posteriormente ingresó a la agencia de modelaje Benedicto.
En el año 2000 pasó a formar parte del elenco de bailarinas y comediantes del programa 9×9, de Roberto Salcedo. Esa experiencia contribuyó a posicionar su nombre dentro de la televisión dominicana.
Además de la trilogía Lotomán, participó en la película Tubérculo Presidente, estrenada en 2016. En esa producción compartió créditos con Fernando Carrillo, Julián Gil y Cheddy García.
También actuó en la obra teatral Malas, junto a Cheddy García.
Televisión, radio y producción audiovisual
Ruiz trabajó como presentadora en los programas Rincón Paraíso y El Bachatón, transmitidos por Antena Latina.
Más adelante creó, produjo y condujo Elizabeth Light, proyecto con el que amplió su experiencia detrás de las cámaras.
Su recorrido por los medios incluyó la radio, donde participó como coanimadora del programa A Toa con Mamá, transmitido por Rumba FM.
La artista también fundó La Colorá Films, empresa dedicada al desarrollo de producciones audiovisuales.
En el ámbito familiar, era madre de Miranda, fruto de su matrimonio con el empresario ecuatoriano Francisco Javier Carrillo. También tuvo a Andrés Alfonso durante su relación con el cineasta Alfonso Rodríguez.
Su fallecimiento deja de luto a familiares, amigos y miembros de la industria del entretenimiento. Su legado reúne más de dos décadas de trabajo en diferentes escenarios y formatos de la comunicación dominicana.
