Santo Domingo. – La jornada encabezada por María Corina Machado en la Puerta del Sol terminó bajo fuego político y diplomático, pero esta vez el foco quedó sobre Carlos Baute. El artista se disculpó públicamente después de sumarse a un cántico contra Delcy Rodríguez que desató rechazo en España y fuera de ese país.
El acto se celebró en Madrid en el contexto de la entrega de la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid a Machado. Antes de su aparición en el balcón de la Real Casa de Correos, Baute animó al público y terminó envuelto en la controversia por una consigna que varios sectores consideraron ofensiva.
La frase que encendió la polémica
El momento más cuestionado llegó cuando, desde la plaza, se escuchó el grito “¡Fuera la mona!” dirigido a Delcy Rodríguez, y Baute se unió a esa consigna. La escena fue ampliamente difundida y abrió una ola de críticas por el tono del mensaje.
Después del revuelo, el cantante publicó un video en Instagram para fijar posición. En ese mensaje dijo que actuó por la intensidad del momento y que no midió el alcance de sus palabras. También rechazó que su conducta se interpretara como racista.
Embajada y políticos españoles reaccionan
La Embajada de Venezuela en España condenó lo ocurrido y lo presentó como una expresión de violencia política con componentes de misoginia y racismo. En su comunicado, la legación también afirmó que ese tipo de manifestaciones atentan contra la dignidad de las personas.
La polémica también saltó al plano político español. Dirigentes de izquierda criticaron lo ocurrido y pidieron una respuesta institucional más firme, lo que amplió todavía más la discusión alrededor del acto.
Machado evitó profundizar en el incidente
Pese al ruido generado, María Corina Machado centró su discurso en la situación política de Venezuela y no colocó el incidente en el centro de su intervención pública. El evento siguió adelante en medio de una fuerte carga simbólica por el reconocimiento entregado por la Comunidad de Madrid.
La controversia, sin embargo, ya abrió otro frente. Más allá del acto político, el episodio volvió a poner sobre la mesa el impacto de los cánticos en eventos masivos y el costo político de mensajes que cruzan la línea del debate hacia el agravio.
