Santo Domingo. – Las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas en República Dominicana han provocado un incremento extraordinario en la demanda de energía eléctrica.
Ese comportamiento responde principalmente al uso intensivo de aires acondicionados, ventiladores y otros equipos de climatización en hogares, comercios y oficinas.
Hasta 48 grados de sensación térmica
En el Gran Santo Domingo, la temperatura ha alcanzado valores cercanos a los 36 grados Celsius durante julio. La sensación térmica, en tanto, se ha situado entre los 43 y 48 grados.
Esos datos son atribuidos al Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet).
Mayor presión sobre el sistema
El intenso calor ha obligado a la población a mantener encendidos por períodos más prolongados los equipos de refrigeración. Esa práctica genera una mayor presión sobre el sistema eléctrico nacional.
La situación también ha coincidido con averías, sobrecargas en los circuitos e interrupciones del servicio en diferentes comunidades.
Temperaturas más altas en el interior
Las temperaturas han sido aún más elevadas en algunas zonas del interior del país.
En la provincia Santiago Rodríguez, ubicada en la región noroeste, los termómetros han marcado hasta 39.8 grados Celsius durante algunos días de julio. Las sensaciones térmicas en esa zona se estiman entre los 45 y 50 grados.
El efecto del polvo del Sahara
A ese panorama se suma la presencia de partículas de polvo del Sahara sobre gran parte del territorio nacional.
Ese fenómeno contribuye a crear un ambiente más seco y caluroso. Además, limita la formación de lluvias y puede aumentar la percepción de calor entre la población.
Niveles históricos de demanda
De acuerdo con las informaciones disponibles, durante julio el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado ha enfrentado niveles históricos de demanda.
Esos valores han superado los 4,400 megavatios en determinadas horas del día. La cifra representa un aumento considerable frente a los niveles de consumo que tradicionalmente se registraban en las horas pico.
Un desafío para el sector
El incremento constituye un desafío para las empresas generadoras y distribuidoras de electricidad.
La razón es que la operación sostenida en condiciones de máxima demanda eleva el riesgo de sobrecargas, averías y salidas temporales de circuitos.
Medidas necesarias
Ante ese escenario, resulta necesario reforzar la capacidad de respuesta de las distribuidoras y agilizar la reparación de las averías.
También se plantea orientar a los usuarios sobre medidas de eficiencia energética. Esas prácticas permitirían reducir el consumo sin comprometer su bienestar durante los períodos de calor extremo.
