Ciudad de México.– El testimonio de una mujer mexicana ha generado conmoción luego de relatar públicamente la violencia extrema que sufrió a manos de su expareja y el miedo que aún la acompaña, debido a que el presunto agresor permanece en libertad. “Yo soy afortunada de estar viva; no sabía si iba a estarlo”, expresó al narrar lo ocurrido.
La agresión se produjo el pasado 17 de diciembre, cuando su entonces pareja, identificado como Gustavo “N”, ingresó a su vivienda en estado de ebriedad y la atacó físicamente, inmovilizándola y golpeándola de manera reiterada. Según su relato, el episodio ocurrió dentro de su propio departamento, un espacio que hasta ese momento consideraba seguro.
Aunque logró escapar, la situación no ha terminado para la víctima. Explicó que comparte el mismo entorno social y académico con su agresor, lo que incrementa su sensación de vulnerabilidad. “Él sabe dónde vivo, sabe todo de mí. Está libre y tengo mucho miedo de que quiera volver a hacerme daño”, afirmó.
Las autoridades judiciales de la Ciudad de México otorgaron medidas de protección para evitar que el presunto agresor se le acerque. Sin embargo, la mujer señaló que dichas disposiciones no eliminan el temor, debido a la posibilidad de coincidir en espacios comunes.
Durante su testimonio, hizo un llamado directo a otras mujeres a prestar atención a las señales tempranas de violencia. Reconoció que antes del ataque existían conflictos en la relación, pero nunca había experimentado agresiones físicas. “Ante la primera alarma de agresividad, hay que irse. Ninguna mujer merece vivir con miedo en su propia casa”, sostuvo.
La denuncia fue presentada de inmediato y existe una investigación abierta en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. No obstante, hasta el momento no se ha producido la detención del señalado agresor.
El relato fue ofrecido en una entrevista televisiva transmitida en un programa informativo de alcance nacional en México, donde la víctima decidió hablar públicamente con la esperanza de que su caso no quede impune y sirva de advertencia a otras mujeres.
Mientras su historia continúa generando reacciones y llamados a la justicia, la mujer permanece bajo resguardo legal y medidas cautelares, a la espera de una respuesta efectiva de las autoridades.
