Santo Domingo. –La líder opositora venezolana María Corina Machado habría generado incomodidad en altos círculos del poder en Washington. Dos funcionarios de la administración Trump habrían manifestado su molestia por las insistentes solicitudes de la dirigente para que se le facilite el regreso a su país tras los devastadores terremotos. Las peticiones habrían sido descritas como fuera de tiempo, y uno de los funcionarios la habría catalogado como una «maniobra política».
Mientras tanto, Estados Unidos se ha sumado al esfuerzo internacional para asistir a Venezuela. Desde el sábado, junto con decenas de otras naciones, ha enfocado su atención en la emergencia. La cifra de muertos llegó esa misma jornada a 1,450, y los equipos de rescate llegados desde diferentes países continuaban su labor en busca de sobrevivientes.
Washington asume un rol de liderazgo
Las autoridades norteamericanas comunicaron que el país asumiría un protagonismo importante en la respuesta humanitaria. Eso se ha traducido en el envío de brigadas de rescate procedentes de distintos puntos del territorio estadounidense, junto con el despliegue de un buque de la Marina con capacidad médica.
El pulso por su retorno lleva meses
Desde hace varios meses, Machado ha hecho público su deseo de volver a su tierra. Funcionarios de la administración Trump habrían reconocido respaldar esa aspiración, pero habrían dejado claro que no es el momento. Por ahora, preferirían que permanezca fuera.
La opositora abandonó Venezuela en diciembre, en medio de una compleja operación que le permitió viajar a recoger el Premio Nobel de la Paz. Ese reconocimiento terminó luego en manos del presidente Donald Trump, a quien Machado lo entregó. En enero, tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, la dirigente intentó nuevamente preparar su regreso. Pero tanto Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio, le habrían pedido esperar.
Lo que se habría conversado en marzo
Aquella reunión en la Casa Blanca, realizada en marzo, habría marcado un momento clave. Los líderes estadounidenses le habrían hecho saber a Machado que su seguridad era una preocupación. Para ese instante, la prioridad de Washington pasaría por sostener una relación de trabajo con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y con el gobierno interino que se estaba consolidando.
Una vocera de Machado no respondió de manera inmediata cuando se le pidieron comentarios.
Con contenido de nytimes.com
