Santo Domingo. – El empresario turístico Frank Rainieri lanzó una advertencia directa sobre el rumbo que lleva el desarrollo inmobiliario en los principales polos turísticos del país. A su juicio, al Gobierno dominicano le ha faltado “coraje” para enfrentar el crecimiento sin planificación, sobre todo en Bávaro-Punta Cana, donde observa una expansión cada vez más difícil de sostener.
Durante un encuentro con la prensa en el marco del Dominican Annual Tourism Exchange, Rainieri sostuvo que el éxito de Punta Cana no puede copiarse de forma automática en todo el territorio. Según explicó, cada destino debe construir su propia identidad y apostar por nichos específicos que le permitan competir con una oferta diferenciada.
En ese punto citó como referencia a Puerto Plata, Cabarete y Samaná, zonas que, según dijo, ya han avanzado o están en proceso de definir propuestas más claras para atraer visitantes.
Critica el crecimiento sin planificación
Más allá de la promoción turística, Rainieri puso el foco en un problema que considera urgente: el desarrollo inmobiliario desordenado.
Señaló que en la zona Este se levantan proyectos sin planificación básica, sin plantas de tratamiento, sin vías adecuadas y sin servicios esenciales que garanticen un crecimiento organizado. Para el empresario, ese patrón no solo afecta la calidad de vida de quienes residen allí, sino que también amenaza la sostenibilidad del destino.
Según planteó, el corredor turístico que va desde Juanillo hasta Macao ya alcanza una dimensión comparable con el Gran Santo Domingo, lo que agrava todavía más los problemas de movilidad y presión urbana.
“Los tapones son consecuencia de calles estrechas donde están construyendo mastodontes”, afirmó.
Pide actuar con firmeza
Rainieri también criticó la falta de orden en el tránsito y reclamó decisiones más firmes para evitar que el crecimiento termine desbordando la capacidad de la zona.
“No podemos seguir con la bagabundería que tenemos en el tráfico”, expresó.
Su planteamiento va más allá de la queja puntual. El empresario insiste en que el turismo necesita infraestructura suficiente para sostener su expansión, incluyendo transporte aéreo, ferroviario y vial. Sin eso, advirtió, el crecimiento pierde equilibrio y termina generando más problemas que soluciones.
Cuestiona a desarrolladores que no asumen consecuencias
Otro de los puntos más fuertes de su intervención fue el señalamiento a parte del sector desarrollador. Rainieri sostuvo que muchos proyectos priorizan la rentabilidad inmediata, pero no asumen responsabilidad por el impacto que dejan a largo plazo.
“Después que venden, se van, y los que nos quedamos somos los que vivimos aquí”, señaló.
Con esa frase, resumió una crítica que apunta al modelo de expansión que, según su visión, ha favorecido el volumen por encima del orden.
Llama a proteger la competitividad del destino
El empresario insistió en que el Gobierno y las autoridades locales deben intervenir con más firmeza para regular el sector, frenar construcciones sin control y garantizar un desarrollo sostenible.
A su juicio, no se trata solo de proteger la imagen de Punta Cana, sino de evitar que el desorden termine afectando la calidad de vida de los residentes y la competitividad de uno de los destinos más importantes del país.
