Santiago. – Ante cientos de feligreses reunidos en el Estadio Cibao por el Día de Corpus Christi, el arzobispo metropolitano de Santiago, Héctor Rodríguez, puso sobre la mesa dos preocupaciones que considera urgentes: el aumento de la violencia y el deterioro de la salud mental en la sociedad dominicana.
Rodríguez señaló que la violencia no solo se expresa a través de hechos delictivos o agresiones físicas, sino también mediante conductas vinculadas a problemas de salud emocional y psicológica que afectan a personas, familias y comunidades.
«La solución no siempre está en la sanción o la condena, sino también en la atención oportuna, el acompañamiento y el fortalecimiento de la salud mental de nuestra población», expresó el prelado.
Un llamado a las autoridades y la sociedad
El arzobispo exhortó a las autoridades, instituciones y a la sociedad en general a prestar mayor atención a esta realidad. Destacó la necesidad de fortalecer las políticas de salud mental y fomentar una cultura basada en el respeto a la dignidad humana y el cuidado de la vida.
También llamó a promover una cultura de respeto, diálogo y reconciliación frente a los desafíos que enfrenta el país.
