Santo Domingo. – Aportes periódicos equivalentes a un porcentaje del salario de empleados del Instituto Tecnológico de Las Américas (ITLA) han sido vinculados al financiamiento del movimiento político Jóvenes Unidos por el Cambio, organización fundada y coordinada por el actual rector de la institución, Rafael Féliz García, según documentación, testimonios y comprobantes bancarios divulgados en una investigación por la periodista Nuria Piera.
El ITLA, centro especializado en educación tecnológica del país, es dirigido por Féliz García desde el 17 de julio de 2024. Para el año 2025, la institución administra un presupuesto cercano a los RD$1,200 millones, destinados a becas, expansión académica y operación institucional.
De acuerdo con la nómina oficial de noviembre de 2025 —la más reciente publicada— el ITLA cuenta con 655 empleados fijos, con una masa salarial mensual superior a RD$25.8 millones. Parte de ese personal figura vinculado al movimiento político Jóvenes Unidos por el Cambio, cuya estructura tendría alrededor de 300 integrantes a nivel nacional.
Aportes periódicos y variaciones
La información disponible indica que algunos empleados del ITLA transfieren hasta un 5 % de su salario de forma recurrente a una cuenta bancaria asociada al movimiento político. Estos aportes se realizan tras el pago de la nómina y no involucran a la totalidad del personal de la institución.
Durante el período navideño, el porcentaje aportado habría aumentado hasta un 10 %, bajo el argumento de financiar actividades nacionales del movimiento. Comprobantes correspondientes al año 2024 muestran transferencias mensuales que oscilan entre RD$3,000 y RD$12,000, dependiendo del nivel salarial del empleado.
Mecanismos internos de control
Según fuentes consultadas, dentro del movimiento se utiliza un sistema de seguimiento interno mediante listas identificadas por colores, donde se clasifica a quienes han realizado los aportes y a quienes presentan retrasos. Estos listados circulan entre miembros del movimiento y se utilizan como mecanismo de control organizativo.
En febrero de 2025, una de estas listas fue fotografiada tras ser hallada en un baño del ITLA. El documento incluía 42 empleados que realizaban aportes. La imagen fue compartida en un grupo de mensajería institucional, generando intercambios internos sobre el manejo de esa información.
Entre los empleados que figuran en los registros revisados hay técnicos, asistentes, secretarias y funcionarios de nivel medio y alto, con salarios que oscilan entre RD$50,000 y RD$190,000 mensuales. En los documentos examinados no figura el rector del ITLA como aportante.
Marco legal y cuestionamientos
La Ley 41-08 de Función Pública prohíbe inducir o utilizar la posición jerárquica para promover actividades políticas o establecer contribuciones valiéndose del cargo. De igual forma, la Ley 33-18 sobre Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos establece que no se pueden imponer ni aceptar deducciones salariales a empleados públicos para fines políticos, aun cuando se presenten como aportes voluntarios.
La Constitución dominicana también condena el uso de funciones públicas para obtener ventajas políticas o económicas particulares.
Respuesta institucional
Este medio solicitó una entrevista con el rector del ITLA para conocer su posición. A través de un intermediario se indicó que los aportes al movimiento serían de carácter espontáneo y destinados a actividades sociales. No obstante, no se concedió una entrevista directa ni se ofreció una explicación formal sobre los mecanismos de recaudación.
Posteriormente, la cuenta de Instagram del movimiento Jóvenes Unidos por el Cambio pasó de modalidad pública a privada.
El caso plantea interrogantes sobre los límites entre la participación política y la gestión de instituciones públicas, un aspecto que corresponde ser evaluado por los órganos de control y supervisión del Estado.
