Santo Domingo. – Leonardo Reyes Madera, director general de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), compareció como testigo en el juicio de fondo contra los hermanos Espaillat.
Su declaración giró en torno a tres puntos: las investigaciones sobre la estructura del Jet Set, el manejo que se le dio a los escombros y las condiciones que presentaba el techo antes de venirse abajo.
Por qué movieron los escombros
Reyes Madera explicó que retirar esos materiales resultó indispensable ante la posibilidad de que aún quedaran personas con vida bajo los restos.
Dejarlos en el sitio, según planteó, habría comprometido la seguridad de quienes seguían atrapados. Por esa razón, ONESVIE recomendó al Ministerio Público trasladarlos a un lugar seguro. Una parte terminó en un depósito ubicado en La Feria.
Los escombros que aparecieron en Santiago
Con el tiempo se detectó que otro grupo de materiales había sido llevado hasta esa provincia.
Hasta allá se desplazó el equipo de esa oficina para realizar un levantamiento, tomar fotografías y recolectar muestras. Ese trabajo permitió confirmar que esas piezas provenían del mismo escenario del colapso.
Las muestras recolectadas
El funcionario afirmó que lograron recopilar información de las distintas partes de la estructura.
En total realizaron 35 extracciones de núcleos de concreto, tomadas de zapatas, columnas, vigas y vigas prefabricadas. A esas se suman 17 muestras de acero.
Todo ese material quedó incorporado como anexo al informe institucional y sirvió para que los técnicos reconstruyeran la edificación desde el punto de vista estructural, como si nunca se hubiera desplomado.
Cómo se hicieron las vigas
Al abordar la construcción del techo, Reyes Madera precisó que la estructura descansaba sobre un sistema de vigas prefabricadas.
Lo habitual con ese tipo de piezas, según explicó, es que se elaboren en una planta, se trasladen hasta la obra y luego se icen. En este caso, sin embargo, las vigas se fabricaron directamente a pie de obra.
El proceso arrancaba con la colocación de un molde y el vaciado del concreto, con un ducto que quedaba en el interior de la pieza.
