Santo Domingo. – El partido Fuerza del Pueblo (FP) denunció este martes un aumento en las quejas ciudadanas por facturación elevada, mientras los apagones se mantienen en distintos puntos del país.
Según esa organización, el déficit de las empresas distribuidoras de electricidad (EDEs) se triplicó durante la gestión del PRM, al pasar de unos US$578 millones en 2020 a US$1,659 millones en 2025.
Quién presentó el documento
La posición fue expuesta en rueda de prensa por el ingeniero Juan Gómez, secretario de Energía de esa entidad política.
Ese documento cuestiona los resultados de la política eléctrica tras seis años de gestión y advierte sobre las elevadas pérdidas de las distribuidoras y su costo para las finanzas públicas.
Las quejas por facturación
Gómez llamó la atención sobre las denuncias de usuarios que aseguran recibir facturas muy por encima de su consumo habitual.
En ese punto, la organización aclaró que no pretende convertir cada reclamación en una conclusión técnica. Sin embargo, exigió que esas denuncias sean investigadas de manera objetiva y transparente.
El papel de Protecom
El planteamiento también apunta a la respuesta que reciben los ciudadanos cuando acuden a las distribuidoras y luego a esa instancia.
«¿De qué sirve tener un mecanismo de reclamación si el ciudadano termina sintiendo que reclamar no vale la pena?», cuestiona el documento.
A juicio de la FP, el Estado debe garantizar una defensa efectiva de los consumidores frente a las empresas del sector.
Medio billón de pesos
Gómez detalló que entre 2020 y mayo de 2026 el Estado destinó unos US$8,450 millones en transferencias para cubrir el déficit de las EDEs.
Esa cifra equivale a alrededor de RD$500,000 millones. «Medio billón de pesos», enfatiza el escrito.
El costo de oportunidad
«¿Cuál ha sido el verdadero costo para el pueblo dominicano de mantener durante años un modelo con pérdidas tan elevadas?», plantea la organización.
En esa línea pregunta cuántas escuelas, hospitales, carreteras, caminos vecinales, acueductos, sistemas de drenaje o programas de seguridad ciudadana podrían haberse financiado con esos recursos.
El documento aclara que no plantea que la totalidad de ese dinero pudiera destinarse directamente a esas obras. Lo que busca, según explica, es señalar el costo de oportunidad que representa el déficit del sector.
«Cada peso destinado a cubrir ineficiencias estructurales es un peso que deja de estar disponible para otras prioridades nacionales», sostiene.
El nivel de las pérdidas
Otro punto que señala Gómez es el porcentaje de pérdidas que registran las distribuidoras.
A mayo de 2026, esas empresas se ubicaban en torno al 40 %. Eso significa que por cada RD$100 de energía comprada recuperaban alrededor de RD$60.
El caso más crítico, según el documento, es el de Edeeste, con pérdidas de un 56 %.
Gasto contra inversión
«¿Cómo pretende el Gobierno transformar las redes eléctricas si está destinando más recursos a operar el problema que a resolverlo?», cuestiona el escrito.
La Secretaría de Energía de esa organización sostiene que la falta de inversión dificulta una reducción sostenible de las pérdidas.
Su planteamiento lo resumen en una frase: «El gasto mantiene el sistema; la inversión lo transforma».
