Santo Domingo.– Los cambios en las preferencias de los consumidores están modificando el panorama de la gastronomía y el entretenimiento en República Dominicana, según una reflexión del político y empresario Orlando Jorge Villegas, quien considera que el cierre de algunos establecimientos no debe interpretarse automáticamente como una señal de crisis económica.
Jorge Villegas sostiene que la industria vivió un comportamiento excepcional tras la pandemia de COVID-19. Luego de los meses de confinamiento y las restricciones, restaurantes, bares y discotecas experimentaron un notable repunte, impulsado por el deseo de las personas de volver a encontrarse, salir y disfrutar de espacios sociales.
Sin embargo, ese escenario ha vuelto a cambiar y ahora el consumidor, especialmente entre los jóvenes de clase media y media-alta, parece tener otras prioridades.
Una nueva forma de disfrutar y socializar
Para Orlando Jorge Villegas, la Generación Z está modificando la manera tradicional de entender el entretenimiento.
En lugar de acudir constantemente a discotecas, una parte de este público opta por alternativas como reuniones privadas, cenas entre amigos, videojuegos, plataformas de streaming y encuentros más pequeños.
También observa una mayor selectividad en torno al consumo de alcohol. Según su análisis, muchos jóvenes prefieren reducir su consumo o reservarlo para determinadas ocasiones.
Este comportamiento representa un desafío para los negocios que durante años basaron su modelo en una clientela que acudía regularmente a bares y centros nocturnos.
Zambra y Ciao Caffetteria: dos casos distintos
Jorge Villegas utiliza como referencia el cierre anunciado de Zambra, establecimiento que concluirá sus operaciones el 31 de agosto de 2026 después de 18 años.
A su entender, el caso refleja parte de la transformación que atraviesa el entretenimiento nocturno en zonas céntricas de Santo Domingo, donde algunos formatos tradicionales han perdido atractivo frente a propuestas más íntimas y especializadas.
Pero no todos los cierres significan necesariamente una salida definitiva del mercado.
El empresario también menciona a Ciao Caffetteria, que anunció el cierre de su local en Piantini después de más de 14 años, pero mantiene la intención de encontrar otro espacio para continuar sus operaciones.
La diferencia, señala, muestra que algunos negocios están optando por reinventarse y ajustar su ubicación o modelo antes que abandonar el mercado.
El consumo no desapareció: está cambiando
Otro ejemplo citado por Jorge Villegas es Asador 21, un steakhouse de reciente apertura que, según su análisis, ha conseguido una elevada ocupación.
El caso le sirve para destacar que los consumidores continúan destinando recursos a restaurantes y experiencias, aunque ahora pueden hacerlo de manera más selectiva.
La tendencia, por tanto, no sería una desaparición del consumo, sino una redistribución de las preferencias y del gasto.
Los clientes buscan propuestas con identidad, buen servicio, ambientes atractivos y experiencias que justifiquen una salida que quizá ocurre con menor frecuencia.
La reinvención como clave para los empresarios
Ante este panorama, Orlando Jorge Villegas plantea que la supervivencia de los negocios gastronómicos y de entretenimiento dependerá en buena medida de su capacidad para adaptarse.
La nueva realidad obliga a conocer mejor al público, identificar sus intereses y desarrollar conceptos capaces de diferenciarse.
“La resiliencia no consiste solamente en resistir. Consiste en reinventarse”, plantea Jorge Villegas en su reflexión.
Desde esta perspectiva, el empresario considera que la vida nocturna en República Dominicana continuará teniendo espacio, pero bajo formatos diferentes a los que dominaron durante años.
La transformación del consumidor abre, al mismo tiempo, oportunidades para quienes sean capaces de interpretar esos cambios y convertirlos en nuevas propuestas comerciales.
