SAN JOSÉ DE LAS MATAS.- San José de las Matas se detuvo este martes para despedir a uno de sus hijos más ilustres. Familiares, amigos y cientos de admiradores dieron el último adiós al legendario cantante Alex Bueno, conocido como «El Ruiseñor de la Sierra», en una jornada marcada por el cariño y las muestras de reconocimiento a su legado artístico.
Desde distintos puntos del país llegaron personas para acompañar a la familia del intérprete y despedir al artista que llevó el nombre del municipio santiaguero a los escenarios más importantes.
Los actos fúnebres en el municipio
Los actos comenzaron en el bulevar El Cristo. Allí, cientos de personas compartieron anécdotas sobre la vida del cantante, desde sus inicios hasta convertirse en una de las voces más importantes de la música dominicana.
El cortejo fúnebre recorrió las principales calles del municipio antes de llegar al cementerio. Los asistentes expresaban su pesar por la partida del intérprete de «Colegiala» y otros éxitos que marcaron generaciones. Entre las muestras de afecto, allegados resaltaron la humildad, el carisma y el talento que distinguieron al artista durante toda su carrera.
Posteriormente, sus restos fueron trasladados al Patio Cultural, donde recibió un homenaje póstumo. Todo el pueblo salió a las calles para despedirlo entre lágrimas y aplausos, en compañía de su familia, su equipo de trabajo y una gran parte de la población.
El velatorio en el Teatro Nacional
Antes del traslado a San José de las Matas, el pueblo dominicano rindió un homenaje póstumo durante un velatorio público celebrado en el Teatro Nacional Eduardo Brito. Familiares, amigos, artistas y admiradores llegaron desde tempranas horas para despedirse.
Los asistentes desfilaron frente a su féretro entre aplausos, lágrimas y las canciones que marcaron generaciones, en un acto organizado por su familia y su equipo de trabajo.
Su última voluntad
Cumpliendo la última voluntad del artista, sus restos fueron trasladados posteriormente a San José de las Matas, el municipio que lo vio nacer. A su llegada, la comunidad le rindió un homenaje póstumo, seguido de un velatorio en el Patio Cultural y una misa de cuerpo presente antes del sepelio.
Entre aplausos, flores y las voces de quienes entonaban sus canciones más populares, el municipio despidió a uno de sus hijos más ilustres. Su legado permanecerá vivo en el merengue, la bachata, la salsa, el bolero y en la memoria del país.
Lo que queda de la jornada
El sepelio está previsto para las 5:00 de la tarde, cuando familiares, amigos y seguidores le darán el último adiós en su tierra natal.
