Nueva York (EFE).- El embajador venezolano ante Naciones Unidas, Samuel Moncada, demandó la liberación y retorno del presidente Nicolás Maduro este lunes ante el Consejo de Seguridad, donde denunció la «violación flagrante» de la carta de la ONU y el derecho internacional en medio de los reparos de múltiples países al operativo de Estados Unidos en Caracas.
«Solicitamos primero que se exija al Gobierno de los Estados Unidos de América el respeto pleno de las inmunidades del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como su liberación inmediata y su retorno seguro a Venezuela», dijo Moncada en una sesión de emergencia del máximo organismo de la ONU.
También exigió a los países miembros una condena «inequívoca» del uso de la fuerza contra Venezuela, la reafirmación del principio de no adquisición de territorio ni de recursos mediante la misma, y la adopción de medidas para la desescalada, la protección de la población civil y el restablecimiento del derecho internacional.
El diplomático acusó a EE.UU. de un «ataque armado ilegítimo carente de toda justificación jurídica», que implicó «bombardeos sobre su territorio, la pérdida de vidas civiles y militares, la destrucción de infraestructura esencial y el secuestro» de Maduro el 3 de enero, «fecha de profunda gravedad histórica» para el mundo.

En su intervención, el embajador de EE.UU. ante la ONU, Mike Waltz negó que su país esté en guerra «contra Venezuela» y descartó que la detención de Maduro y la posterior decisión de gobernar el país hasta que haya una transición política suponga una ocupación.
Respeto por el derecho internacional
Una de las primeras posiciones que se conocieron en la sesión fue la del secretario general de la ONU, António Guterres, quien expresó su «profunda preocupación» por la acción militar de Estados Unidos y llamó a respetar el derecho internacional, que «prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial de los Estados».
Además, manifestó su preocupación por la posible «intensificación de la inestabilidad interna» en Venezuela y por el impacto que la situación podría tener en la región, e instó a todos los actores venezolanos a participar en un «diálogo inclusivo y democrático que respete los derechos humanos, el estado de derecho y la soberanía del pueblo».
Por otra parte, subrayó la necesidad de «respetar el derecho internacional, incluida la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de los Estados».
Más críticos se mostraron Rusia y China, que calificaron las acciones estadounidenses como un «operación criminal» y una «injerencia en los asuntos internos de un Estado soberano».

El representante ruso ante la ONU, Vasily Nebenzya, consideró el ataque del pasado 3 de enero como «un acto de agresión» y advirtió de que el llamado «orden mundial basado en reglas» promovido por Estados Unidos y algunos de sus aliados se ha aplicado «de forma selectiva, según intereses políticos».
En ese mismo sentido se pronunció el representante adjunto de China, Sun Lei, que aseguró que Estados Unidos «pisoteó la soberanía venezolana y sus derechos e intereses legítimos» y calificó el hecho como un acto unilateral que «conmociona» porque «representa un riesgo para la paz y la estabilidad regional en América Latina y el Caribe».
Posiciones divergentes en Latinoamérica
Varios países de América Latina también tomaron la palabra en el recinto de la ONU, donde mostraron distintos enfoques frente a lo ocurrido en Venezuela, entre el respaldo de Argentina, el llamado de Paraguay y Panamá a una pronta transición o la condena países como Colombia, Chile, Cuba o Brasil.
«Todo esto representa evidentes violaciones a la soberanía, la independencia política y la integridad territorial venezolana. No existe justificación alguna en ninguna circunstancia para el uso unilateral de la fuerza ni para cometer un acto de agresión», aseguró la representante de Colombia, Leonor Zalabata.

Mientras tanto, Brasil manifestó que el ataque representa «un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional» y descartó que la solución a la crisis en Venezuela radique en «la construcción de protectorados».
Por su parte, Chile, que aclaró que «no reconoce el régimen de Maduro», consideró que «el respeto del derecho internacional no admite excepciones incluso cuando se trata de abordar la ilegitimidad de un presidente», mientras México advirtió que la «agresión militar» de Estados Unidos pone en «grave riesgo» la estabilidad de la región.
En un sentido totalmente distinto se pronunció Argentina, que apoyó la captura de Maduro y subrayó que «el régimen ilegítimo» comandado por él ha constituido una amenaza directa tanto para su país como para toda la región.
Paraguay pidió el retorno de la institucionalidad democrática y el Estado de derecho en Venezuela tras la detención de Maduro, al que acusó de liderar una estructura de narcoterrorismo, y se mostró favorable a que el opositor Edmundo González Urrutia asuma el poder, una sugerencia compartida por Panamá.
¿Qué dijeron los aliados de Venezuela en la ONU?
Dos aliados tradicionales de Venezuela, Cuba y Nicaragua, también dieron a conocer su postura, coincidiendo en el pedido de la dejar en libertad a Maduro y en su condena a las acciones de Estados Unidos.
El representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Ernesto Soberón, calificó como un «acto inaceptable y bárbaro» el operativo militar y acusó a la Administración de Donald Trump de querer imponer un «Gobierno títere funcional a sus objetivos rapaces, en particular el acceso a los recursos naturales» del país suramericano.
Soberón, por otro lado, confirmó que los 32 militares cubanos que fallecieron durante los operativos «cayeron tras una férrea resistencia en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos«.
«Nicaragua respalda lo expresado por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, que pide la liberación inmediata del presidente constitucional y legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y la primera combatiente de la patria, Cilia Flores», dijo por su parte el representante permanente de Nicaragua ante la ONU, Jaime Hermida.
Fuente: EFE
