Washington.– Donald Trump Jr. aseguró que la suspensión de las operaciones de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) coincidió con una serie de derrotas electorales de la izquierda latinoamericana.
“Desde que desmantelamos USAID, la izquierda no ha ganado ni una sola elección presidencial en América Latina”, escribió este lunes en su cuenta de X.
El hijo del presidente Donald Trump sostuvo que miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses financiaron organizaciones no gubernamentales, programas de promoción democrática y redes de activistas.
Según su acusación, esas iniciativas favorecían de manera recurrente al mismo sector político. Trump Jr. calificó esos aportes como una forma de interferencia electoral, pero no aportó evidencias que demostraran la existencia de ese respaldo partidario.
También agradeció al empresario Elon Musk por lo que describió como su papel en la exposición de esas prácticas.
Declaración surge tras elecciones en Brasil
La publicación apareció después de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, donde el senador Flávio Bolsonaro obtuvo el 47.03 % de los votos.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó el 45.16 %. Ambos disputarán la segunda vuelta el próximo 25 de octubre, por lo que la elección brasileña todavía no tiene un ganador definitivo.
Medios brasileños señalaron que Trump Jr. relacionó el avance electoral de la derecha con la reducción de las operaciones de USAID, sin presentar pruebas que sustenten esa relación causal.
Su afirmación constituye una interpretación política de los resultados regionales. Por sí sola, la coincidencia temporal no demuestra que el cierre de la agencia haya determinado el comportamiento de los votantes.
Transformación de la ayuda exterior estadounidense
La administración de Donald Trump inició en 2025 una reestructuración profunda de la asistencia internacional de Estados Unidos.
El proceso redujo las operaciones de USAID y trasladó al Departamento de Estado los programas que el Gobierno decidió mantener.
La agencia financiaba proyectos humanitarios, sanitarios, educativos, económicos y de fortalecimiento institucional en numerosos países.
Trump y sus aliados han acusado a USAID de promover intereses políticos e ideológicos en el extranjero. Antiguos funcionarios y organizaciones beneficiarias han rechazado esos señalamientos y defienden el carácter humanitario y democrático de sus programas.
