Jerusalén (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyau, afirmó este domingo que una de las condiciones que Israel pone para un acuerdo entre Estados Unidos e Irán es que limite a 300 kilómetros el alcance de sus misiles balísticos.
En un acto celebrado en Jerusalén, Netanyahu afirmó que un acuerdo debe tener varios componentes: que todo el material de enriquecimiento de uranio salga del país, que se desmantele su infraestructura para hacerlo, que se limite a 300 kilómetros el alcance de sus misiles y que Irán deje de financiar «el eje del terror», en referencia a grupos como Hizbulá.
«Estos son los elementos que consideramos importantes para llegar a un acuerdo. Y presenté nuestra postura con mucha claridad», dijo en referencia a su reunión esta semana en Washington con el presidente Donald Trump.
Netanyahu viajó a Estados Unidos esta semana para abordar con Trump las negociaciones con Irán y, según la prensa israelí, el primer ministro reivindicó las demandas de Israel ante la posibilidad de que el magnate limitara las conversaciones con la república islámica a la cuestión nuclear.
Entre las peticiones están esa reducción de rango de los misiles balísticos (que impediría que estos pudieran alcanzar a Israel) o evitar que Irán financie a sus «satélites» en Oriente Medio, como el grupo chií Hizbulá en Líbano, los rebeldes hutíes de Yemen, las milicias palestinas y otros actores armados regionales.
Una de las exigencias de Israel es también que se produzcan inspecciones -también por sorpresa- de agentes de la Agencia Internacional de la Energía Atómica en Irán para revisar su programa nuclear. «Desconfía, desconfía y siempre verifica», insistió el mandatario durante su intervención.

Hamás debe entregar sus armas ligeras
Por otro lado, Netanyahu afirmó que el grupo islamista Hamás debe entregar sus armas ligeras en Gaza porque ya «prácticamente» no posee armas pesadas en el enclave palestino: «El arma pesada, la que causa más daño, se llama AK-47», dijo.
Según Netanyahu, la segunda fase del plan de alto el fuego en Gaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implica el desarme total de Hamás, un asunto que aún está encima de la mesa sin posiciones claras del grupo islamista sobre el armamento que está dispuesto a entregar.
«Le estamos dando una oportunidad al plan del presidente», aseguró Netanyahu en un acto celebrado en Jerusalén, y añadió que eso puede ocurrir «por las buenas o por las malas».
El primer ministro indicó que «en Gaza no hay artillería, no hay tanques, no hay nada» y que lo que usan los milicianos de Hamás son «rifles de asalto».
También recordó que el plan de Trump incluye desmilitarizar Gaza, lo que para Netanyahu significa desmantelar los túneles que asegura aún tiene en la Franja.
«Desmantelamos unos 150 kilómetros de los 500 kilómetros de túneles. Tenemos que completar el trabajo», subrayó.
Y agregó que Hamás no puede ocultar «laboratorios de armas ni otras instalaciones que utilizan para rearmarse, reagruparse y reorganizarse», algo que según dijo está intentando hacer.
Fuente: EFE
