Jerusalén (EFE).- Alrededor de 120 de personas resultaron heridas de diversa consideración, de ellas once graves, en dos impactos de misiles iraníes registrados este sábado noche en la zona del desierto del sur de Israel que alberga la mayor instalación nuclear del país, sin que los interceptores lograran destruir los proyectiles antes de caer.
Los impactos se producen después de que Irán denunciara este sábado un ataque estadounidense-israelí contra el complejo de enriquecimiento de uranio de Natanz sin que de momento, según informó la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), haya constancia de una fuga de material radiactivo.
El primer impacto se registró después de que, a las 19.00 hora local (17.00 GMT), sonaran las alarmas en la zona al este de la ciudad de Bersheeba en previsión de la llegada de misiles de Irán.
Uno de ellos cayó en la localidad de Dimona, donde se ubica el llamado Centro de Investigación Nuclear del Néguev, y causó 47 heridos, entre ellos un niño de 10 años grave y una mujer en estado moderado.
El resto de heridos, según informó el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA), fueron lesiones por metralla, así como también heridas mientras se dirigían a zonas protegidas o cuadros de pánico.
El Cuerpo de Bomberos y Servicios de Rescate de Israel informó del derrumbamiento de un edificio en esa localidad, lo que provocó un incendio en la zona.
Los equipos de emergencia atienden varios incidentes
Las sirenas antiaéreas volvieron a sonar en la zona a las 22.00 hora local y de nuevo un cuarto de hora después, tras lo que se registró el segundo impacto directo, en este caso en Arad, una localidad a unos 30 kilómetros de Dimona.
De 30 heridos iniciales de ese impacto, el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA) aumentó el número de heridos a 64 heridos, de ellos 7 graves -entre ellos una niña de 4 años-, así como 15 moderados y 42 leves. «Los equipos de la MDA continúan la búsqueda de más víctimas», añadió en un comunicado.
«La escena era terrible. Vimos una destrucción generalizada en varios edificios, con una densa columna de humo negro que se elevaba desde múltiples puntos, y reinaba el caos», describió uno de sus paramédicos, que añadió que hay otra niña en estado moderado y dos niños con heridas leves.
Los equipos de bomberos dijeron que el impacto se producido en el centro de la ciudad, dañando tres edificios y causando un fuego «en el cuarto piso» de uno de ellos, según un comunicado.
Fuentes del Ejército israelí informaron a EFE de que tanto el impacto de Dimona como el de Arad fueron directos, sin que los interceptores que se activaron lograran destruir los misiles antes de que llegaran al suelo.
Netanyahu advierte que la guerra continuará
Tras la caída del misil en Arad, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que la guerra contra Irán y el Líbano continuará.
«Esta es una noche muy difícil en la campaña por nuestro futuro», dijo Netanyahu en el texto compartido por su Oficina, en el que aseguró haber conversado con el alcalde de Arad.
Previamente envió otro mensaje de apoyo a las víctimas del impacto de Dimona, con cuyo primer edil también dijo haber conversado.
Fuente: EFE
