Santo Domingo, RD. La periodista María Celeste Arrarás cuestionó el uso de etiquetas políticas en redes sociales y pidió promover discusiones respetuosas, tras asegurar que ha sido señalada como “comunista” o “zurda” únicamente por criticar aspectos de la gestión del presidente Donald Trump.
“¿Desde cuándo una persona es comunista o zurda simplemente porque no es fan de Donald Trump?”, expresó Arrarás, visiblemente molesta por lo que calificó como una práctica injusta que bloquea cualquier intercambio razonable de ideas.
La comunicadora afirmó estar cansada de que en las plataformas digitales se generalice y se juzgue sin conocer. “Generalizamos tanto que tenemos que pensar si a veces somos injustos, juzgando sin saber”, señaló, al tiempo que explicó que este tipo de calificativos se utilizan para cortar debates de manera poco inteligente.
“Yo de comunista no tengo un pelo”
Arrarás fue enfática al rechazar las etiquetas que, según dijo, se aplican tanto a ella como a otras personas que critican decisiones del expresidente estadounidense. “Yo de comunista no tengo un pelo, realmente se los digo. Si lo fuera, lo diría. ¿Por qué negarlo?”, afirmó.
La periodista sostuvo que no hay razón para avergonzarse de una ideología, pero aclaró que esa no es la suya. “Yo me considero capitalista con compasión”, puntualizó, explicando que siente empatía por quienes enfrentan dificultades económicas y por las personas afectadas por recortes en áreas como el seguro médico público.
Llamado al respeto en el debate público
En su mensaje, Arrarás también pidió evitar los insultos y las descalificaciones contra quienes apoyan a Trump. “De la misma forma, los que están a favor de Trump no se pueden criticar con insultos y generalizaciones”, indicó.
Aunque aseguró que este tipo de ataques no la afectan personalmente debido a su larga trayectoria en televisión, advirtió que sí pueden dañar a otras personas. “Hay muchas personas que sí se resienten por eso y no es justo”, concluyó, reiterando la necesidad de debatir ideas sin recurrir a etiquetas ni agresiones.
