Nueva York. – Los Mets de Nueva York por fin salieron del hoyo. El equipo venció 3-2 a los Mellizos de Minnesota este miércoles y dejó atrás una racha de 12 derrotas consecutivas, una de las más dolorosas que ha vivido la franquicia en años.
La victoria llegó en una noche cargada de alivio para Nueva York. También coincidió con el regreso de Juan Soto, quien volvió a la alineación tras perderse varias semanas por una lesión en la pantorrilla.
Su presencia le dio otra cara al corazón ofensivo del equipo, que durante la mala racha había lucido apagado y sin respuesta en momentos clave.
Juan Soto volvió en medio de la crisis
El dominicano regresó a su puesto habitual en la alineación y aportó de inmediato. Soto terminó el juego de 3-1, con una base por bolas, y en su primer turno pegó un batazo profundo al jardín central que ayudó a mover corredores y abrir espacio para una carrera.
Su vuelta era esperada por unos Mets que venían arrastrando serios problemas para producir ofensiva. Durante la cadena de derrotas, el equipo fue uno de los menos efectivos en ataque dentro de las Grandes Ligas.
La victoria no llegó sin tensión
Aunque los Mets lograron imponerse, el partido no fue cómodo. Minnesota empató el marcador en dos ocasiones y mantuvo la presión hasta los innings finales.
El batazo que terminó inclinando la balanza fue un sencillo productor de Mark Vientos en la octava entrada, una conexión que le dio a Nueva York la ventaja definitiva en una noche donde cada carrera pesó.
Antes de eso, Francisco Lindor había impulsado una vuelta con un infield hit en la primera entrada, mientras Víctor Caratini empató el juego en la cuarta con un elevado de sacrificio.
También hubo preocupación por Lindor
No todo fue celebración para los Mets. En medio del partido, Francisco Lindor salió por lesión, lo que encendió otra señal de alarma en un equipo que ya ha tenido que lidiar con varios problemas físicos en este inicio de temporada.
Su salida dejó preocupación dentro de la organización, sobre todo en una noche donde el equipo buscaba romper una mala racha que ya pesaba demasiado.
Weaver cerró la puerta
En la recta final, Luke Weaver se encargó de asegurar la victoria. El relevista salió de un momento de alta presión en la octava entrada y luego dominó la novena para sellar el triunfo.
Así, Nueva York consiguió su primera victoria desde el 7 de abril y detuvo una caída que ya empezaba a convertirse en pesadilla.
El regreso de Juan Soto no resolvió todos los problemas de los Mets, pero sí coincidió con algo que el equipo necesitaba con urgencia: volver a ganar.
