Santo Domingo. – El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que la inversión extranjera directa (IED) alcanzó los US$3,276.5 millones al cierre del primer semestre de 2026. Se trata de cifras preliminares.
Ese monto representa un aumento de US$233.4 millones, equivalente a un 7.7%. La comparación se hace con el mismo período del año anterior.
Nuevos aportes de capital
Según el BCRD, unos US$2,194.6 millones corresponden a nuevos aportes de capital por parte de los inversionistas. Esa suma equivale a aproximadamente dos terceras partes de los flujos recibidos.
Además, en el trimestre abril-junio ingresaron US$1,604.6 millones por ese concepto.

Resiliencia ante un entorno complejo
El BCRD explicó que estos flujos reflejan la resiliencia del país en la captación de IED. Ese desempeño ocurre en un entorno internacional marcado por una recuperación desigual de los flujos mundiales de inversión.
A eso se suma una creciente competencia entre economías para atraer nuevos proyectos estratégicos. Así lo señala el Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2026 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Los fundamentos del país
De acuerdo con la entidad monetaria, la IED que ingresa al país se sustenta en fundamentos sólidos.
Entre esos figuran la paz social sostenida, la estabilidad económica y política, la seguridad jurídica y los incentivos fiscales. También menciona las infraestructuras modernas, las telecomunicaciones avanzadas y el apoyo gubernamental a la inversión extranjera.
Distribución por sectores
Al evaluar la distribución sectorial, el BCRD mostró que la mitad de los ingresos se dirigió a dos áreas. Se trata de energía, con un 27.8%, y turismo, con un 20.1%.
Asimismo, el desarrollo inmobiliario aportó un 12.4% del total. Su expansión, según la entidad, está estrechamente relacionada con el crecimiento del turismo en el país.
Otro sector destacado fue la minería, que también representó un 12.4%. Ese desempeño se apoyó en una mayor producción y en precios internacionales favorables.
Otras variables del sector externo
El BCRD señaló que las demás variables del sector externo también presentaron un desempeño favorable. Junto al aumento de los flujos de IED (7.7%), las remesas crecieron un 6.7%.
En cuanto a las exportaciones totales, estas alcanzaron US$8,745.7 millones. La cifra representa un incremento de 16.6% respecto al mismo período de 2025.
El repunte del oro
Dentro de las exportaciones destacan las de oro, que alcanzaron los US$1,591.9 millones. Ese monto significa unos US$648.8 millones adicionales, equivalentes a un 68.8% de aumento.
Ese comportamiento fue impulsado por mejoras en la producción. También incidieron los altos niveles de precios que ha mantenido el mineral en los mercados internacionales.
Zonas francas y turismo
Por otro lado, las exportaciones de zonas francas lograron la cifra de US$4,359.7 millones. El crecimiento fue de 3.2% en enero-junio de manera interanual.
Asimismo, los ingresos por turismo sumaron US$6,716.0 millones en el período analizado. Ese resultado supera en US$891.2 millones, o un 15.3%, los ingresos del primer semestre de 2025.
Ese desempeño se debió principalmente al aumento en las llegadas de visitantes, que crecieron un 7.9% y superaron los 6.5 millones.
Más de US$26,500 millones en divisas
El BCRD destacó que los ingresos de divisas superaron los US$26,500 millones entre enero y junio de 2026. Esa suma incluye IED, remesas, turismo, exportaciones de bienes y de otros servicios.
La cifra implica un aumento de unos US$2,800 millones respecto al mismo período de 2025. Ese comportamiento, según la entidad, contribuye a la estabilidad relativa del tipo de cambio y a la acumulación de reservas internacionales.
Las perspectivas para 2026
En cuanto a las perspectivas sobre la IED durante el año 2026, se espera que los flujos superen los US$5,300 millones. Esa proyección se mantiene a pesar de la competencia y los retos identificados por la UNCTAD.
El Banco Central indicó que continuará dando seguimiento al desafiante panorama internacional y su potencial impacto económico. Además, reafirmó su compromiso con su objetivo de inflación y con la estabilidad macroeconómica.
