Santo Domingo. – Gregory Adames declaró que la noche de la tragedia del Jet Set pidió suspender la actividad tras notar señales de peligro en el techo, pero aseguró que su advertencia no fue acogida.
Según su testimonio, luego de un incidente con un cliente cerca de las 11:00 de la noche, entendió que el riesgo era mayor y advirtió que otro pedazo podía caer sobre las personas presentes.
“Esa fecha era buena”
Adames afirmó que hizo la recomendación directamente a Maribel Espaillat, pero que la respuesta fue continuar con la actividad.
“La respuesta fue que no se podía porque esa fecha era buena”, expresó el testigo.
El declarante sostuvo que en ese momento se priorizó la continuidad del evento, pese a las advertencias que, según dijo, se venían haciendo desde antes.
Relato de dolor tras el colapso
Adames también describió escenas de angustia luego del desplome del techo, al recordar personas atrapadas bajo los escombros pidiendo ayuda.
“Personas llamándote de abajo de los escombros, voceando tu nombre y tú de arriba quitando pedazos para ayudarlos sin poder”, relató.
Aseguró que su testimonio no busca venganza, sino responder al dolor de las familias afectadas por la tragedia.
“Ese techo no se cayó sin avisar”
El testigo insistió en que el colapso no fue un hecho inesperado, porque había señales previas como filtraciones, caída de plafones y pedazos visibles en el suelo.
“Ese techo no se cayó sin avisar”, afirmó.
También rechazó que se tratara de una explosión. “Ahí lo que sonó fue el estruendo de un techo completo que se derribó”, dijo.
