Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader informó que el ingeniero Ramón Alburquerque se mantenía activo hasta sus últimos días como asesor permanente del Gobierno dominicano y como responsable de dirigir los procesos de relación con Guyana, especialmente en temas vinculados a exploraciones energéticas y mineras.
Las declaraciones fueron ofrecidas por el mandatario durante su asistencia al Jardín Memorial, donde son velados los restos del dirigente político e intelectual, fallecido tras una prolongada lucha contra el cáncer de hígado.
Abinader explicó que Alburquerque fue una figura cercana y de plena confianza, con quien mantuvo una relación constante de colaboración. Señaló que, aunque en distintas ocasiones se le propusieron cargos formales dentro del Gobierno y estos no fueron aceptados, su papel como asesor estratégico se mantuvo de manera permanente, sobre todo en los vínculos bilaterales con Guyana.
El jefe de Estado destacó que Alburquerque representó un ejemplo de superación personal y social, al provenir de sectores humildes y alcanzar posiciones de alto liderazgo nacional. También resaltó su amplia formación académica, su dominio de varios idiomas y su profundo conocimiento en áreas como química, energía, política, economía y estrategia.
“El país pierde a uno de sus intelectuales y servidores públicos más valiosos”, expresó Abinader, al señalar que Alburquerque se convirtió en un referente para la juventud dominicana y en un símbolo del valor del esfuerzo y la disciplina.
Recordó además que, junto a Hugo Tolentino Dipp, fue una de las voces que pronunció los primeros discursos que dieron base a la creación del Partido Revolucionario Moderno (PRM), siempre en defensa de la democracia y las instituciones.
Como anécdota, Abinader relató que durante un viaje oficial a Guyana, una intervención técnica de Alburquerque sobre temas mineros generó tal impacto que el propio presidente de ese país preguntó por su identidad y expresó que también le gustaría tenerlo como asesor.
El mandatario concluyó señalando que los aportes de Ramón Alburquerque permanecerán como un legado intelectual, político y humano para las presentes y futuras generaciones.
