Santo Domingo.– La política también guarda sus facturas, y esta semana el presidente Luis Abinader pasó la suya: designó a Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna como director de la Dirección General de Desarrollo Fronterizo (DGDF), cumpliendo así la promesa que él mismo juró durante la campaña.
El recuerdo sigue fresco: en octubre de 2023, en pleno proceso reeleccionista, Zorrilla Ozuna —presidente del Partido Cívico Renovador (PCR)— hizo jurar al mandatario que lo integraría a su gobierno. Abinader levantó la mano, prometió, y meses después el decreto oficializa aquel compromiso.
Zorrilla Ozuna, excomandante del Ejército y aliado clave del PRM en la pasada contienda, había expresado en varias ocasiones su inconformidad por no recibir “su espacio” en la administración. Con esta designación, el líder del PCR no solo logra entrar al tren gubernamental, sino que convierte aquel juramento de campaña en un asiento dentro del gabinete.
El video que acompaña esta nota es testigo: las palabras, los gestos y la promesa. Hoy, con decreto en mano, la política dominicana confirma que los juramentos en campaña pueden ser tan efectivos como una firma en papel.