Asunción.– El Senado paraguayo abrió el juicio político contra el presidente Santiago Peña por presunto mal desempeño de sus funciones y sus vínculos con Ueno Bank.
El proceso avanzó después de que el Congreso no pudiera decidir sobre la renuncia presentada por el mandatario. La sesión conjunta perdió el cuórum necesario antes de completar la votación.
Como la dimisión no fue aceptada ni rechazada, Peña conserva formalmente la Presidencia y deberá enfrentar el proceso en la Cámara Alta.
Senado recibe acusación contra Peña
La Cámara de Diputados aprobó la acusación con 78 votos y designó a ocho legisladores para actuar como fiscales ante el Senado.
La diputada opositora Rocío Vallejo presentó los argumentos ante la Cámara Alta, que asumió la función de tribunal.
El expediente acusa a Peña de mantener conflictos de intereses y permitir la concentración de fondos públicos en Ueno Bank. También cuestiona varios nombramientos realizados durante su gestión.
Las imputaciones forman parte del juicio político y deberán evaluarse durante el proceso. Peña ha defendido su derecho a responder con argumentos y pruebas.
Renuncia de Peña queda pendiente
La sesión convocada para conocer la dimisión terminó sin cuórum después de que legisladores oficialistas abandonaran el recinto.
La falta de una decisión mantuvo vigente el mandato de Peña y permitió que el Senado continuara con el juicio político.
Si el Senado lo declara culpable, Peña será destituido y perderá la posibilidad de asumir como senador vitalicio con los fueros correspondientes.
Para aprobar la destitución se necesita el respaldo de dos tercios de los 45 integrantes del Senado.
Crisis de Ueno Bank origina el proceso
La crisis comenzó después de que el Banco Central del Paraguay iniciara el procedimiento de resolución de Ueno Bank.
El organismo regulador detectó que el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo de la mitad del mínimo requerido. La medida dejó temporalmente a millones de clientes sin acceso a varios servicios financieros.
Los diputados también cuestionan la presencia de fondos públicos en el banco, incluidos recursos vinculados con el sistema de pensiones.
Peña había mantenido acciones en Ueno Holding, conglomerado relacionado con la entidad financiera, hasta marzo de 2025. Los acusadores consideran que esa relación generó un conflicto de intereses.
El mandatario se convierte en el segundo presidente sometido a un juicio político en la historia reciente de Paraguay. El antecedente fue Fernando Lugo, destituido por el Congreso en 2012.
Con contenido de EFE
