Santo Domingo. – Al comparar la situación actual con etapas anteriores de la crisis haitiana, el presidente Luis Abinader afirmó que República Dominicana ha enfrentado momentos de mayor riesgo para su seguridad fronteriza, especialmente después del asesinato del mandatario Jovenel Moïse en 2021.
Durante La Agenda Semanal, dedicada a la frontera, Abinader sostuvo que las medidas preventivas dominicanas han impedido que la violencia de las bandas armadas se extienda al país.
“Este no es el momento de mayor riesgo de inseguridad para nuestro país. Hemos tenido momentos de mayor riesgo”, expresó.
Abinader recuerda la crisis posterior al asesinato de Moïse
El mandatario señaló que, tras el asesinato de Moïse, las pandillas ampliaron su control en Haití mientras la Policía Nacional de ese país enfrentaba a los grupos armados con escaso apoyo, según describió.
“ Nunca la inestabilidad de Haití ha pasado nuestra frontera, ni siquiera cercana a ella, porque nosotros siempre estamos preocupados por una zona de seguridad del otro lado de la frontera”, manifestó.
Abinader también recordó que desde 2021 ha planteado la situación haitiana en foros internacionales, incluida la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Mencionó sus advertencias sobre una posible “somalización” de Haití y las conversaciones que, según dijo, contribuyeron a impulsar una respuesta internacional.
El rol de las fuerzas internacionales
El presidente consideró que la presencia de fuerzas internacionales en Haití diferencia el escenario actual de etapas anteriores. Afirmó que una misión encabezada por Kenia tenía previsto desplegar unos 2,800 efectivos, pero que llegaron alrededor de 800.
También se refirió al Grupo de Supresión de Pandillas (GSF), creado para enfrentar a las organizaciones criminales haitianas, y al secuestro de cuatro integrantes salvadoreños vinculados a esa misión.
Durante el encuentro se presentaron cifras de la ONU correspondientes al período entre el 1 de enero y el 11 de septiembre de 2026: al menos 5,700 personas muertas o heridas por la violencia de las pandillas o las operaciones de seguridad, más de 230 secuestros y más de 1,000 mujeres y niñas víctimas de violación. La cifra de desplazados internos en Haití ronda los 1.5 millones.
Abinader reiteró que proteger la soberanía, la paz y la seguridad nacional es una responsabilidad central de su cargo. En la actividad participaron el canciller Víctor Bisonó, el ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, y representantes de organismos de seguridad fronteriza.
