Los reclamos por el costo de la vida y el deterioro de los servicios públicos llevaron a miles de personas a las calles de varias ciudades francesas este sábado. La Policía lanzó gases lacrimógenos y se enfrentó a manifestantes en algunos puntos, durante una jornada que las autoridades describieron como una de las más violentas de los últimos años.
Hasta el mediodía, se habían celebrado 140 manifestaciones fuera de París, con 32,800 participantes, según las autoridades francesas. Estas atribuyeron los disturbios a grupos que calificaron de “ultraizquierda”.
Las protestas comenzaron en centros educativos
Las movilizaciones surgieron el mes pasado en centros educativos de suburbios empobrecidos del norte de París. Las primeras demandas respondían a la falta de profesores y al mal estado de las instalaciones.
Con el paso de las semanas, las protestas se ampliaron y sumaron reclamos contra la desigualdad, el gasto público y el deterioro del nivel de vida.
