Santo Domingo. – La exvicepresidenta de la República, Margarita Cedeño, cuestionó los recientes aumentos aplicados a los combustibles y sus posibles efectos sobre el costo de vida.
Su reacción se produjo después de que el Gobierno anunciara nuevos incrementos para las gasolinas y el gasoil durante la semana del 26 de septiembre al 2 de octubre.
Gasolina premium acumula aumento de RD$12
La gasolina premium subió RD$9.00 durante la semana anterior y registró otro aumento de RD$3.00 en la nueva resolución.
En ocho días, el precio pasó de RD$341.10 a RD$353.10 por galón, para un incremento acumulado de RD$12.00.
La gasolina regular se venderá a RD$317.50. El gasoil regular costará RD$270.80 y el óptimo llegará a RD$306.10.
El gas licuado de petróleo y el gas natural permanecerán sin variación.
Cedeño señala impacto en las familias
A través de su cuenta de X, Cedeño afirmó que el aumento no se limita al precio que aparece en las estaciones de combustibles.
Consideró que también eleva los gastos de trabajadores y transportistas, además de generar presión sobre los precios de otros productos y servicios.
La exvicepresidenta cuestionó el silencio de sectores que protestaban contra las alzas durante administraciones anteriores.
Mensaje íntegro de Margarita Cedeño
“Doce pesos más en apenas 8 días. Y detrás de esos RD$12 no hay simplemente una cifra en una estación de combustible. Hay familias que tienen que sacar más dinero del mismo bolsillo, trabajadores que gastan más para llegar a su empleo, choferes que tienen que producir más para cubrir el mismo recorrido y una cadena completa de precios que termina sintiéndose en el supermercado, en el transporte y en la mesa.
Y pregunto, con respeto pero también con firmeza: ¿dónde están ahora los que ayer criticaban cada aumento, los que mandaban a parar los vehículos en la 27 de Febrero y convertían el precio de los combustibles en una bandera de protesta? ¿Ya no les duele?
La realidad no cambia porque cambie quien gobierna. Cuando el bolsillo del pueblo se aprieta, debe dolernos y preocuparnos siempre. Porque la sensibilidad social no puede depender de quién esté en el Palacio Nacional.
