Santo Domingo. – La periodista Kenny Valdez dedicó un mensaje de agradecimiento a quienes auxiliaron a los jóvenes afectados en el accidente de lancha ocurrido el pasado domingo 23 en Baní. Entre esos afectados figura su hijo, Sebastián Sanabria.
El grueso de ese reconocimiento apuntó hacia los médicos del hospital Nuestra Señora de Regla, centro donde el joven recibió atención.
El respaldo espiritual
La comunicadora puso especial énfasis en las oraciones que se levantaron por su hijo mientras la incertidumbre dominaba esas horas.
«Quiero agradecerle a toda la industria, todo el desborde de oraciones y la cadena de oración que todo el mundo se unió para, junto con mi familia, para orar por Sebastián», expresó.
Quienes llegaron primero
Su gratitud alcanzó también a los banilejos que se lanzaron a socorrer a los muchachos antes de que llegara cualquier auxilio formal.
«A todo el que dio primeros auxilios, a todo el pueblo de Baní que el pasado domingo 23 asistió, no solamente a mi hijo Sebastián, sino a todos estos jóvenes, jóvenes buenos, jóvenes sanos. Fue un accidente», manifestó.
Lo que ocurrió en el hospital
Al referirse al centro asistencial, Valdez reveló la gravedad del cuadro que enfrentó su hijo. El joven, según contó, estuvo «entre la vida y la muerte».
Que hoy siga vivo lo atribuye, en buena parte, a lo que hicieron esos profesionales.
«Hoy tiene vida gracias a todo el personal médico del hospital Nuestra Señora de Regla en Baní», afirmó.
Entre esos nombres destacó al doctor José Lara, director intensivista, junto al resto del equipo que intervino en el proceso.
«Gracias, porque si hoy para la gloria de Dios Sebastián está con vida, también la parte médica fue necesaria y efectiva para que hoy él esté con vida», sostuvo.
En esa lista de agradecimientos incluyó a una persona que identificó como C. Yolero, quien asistió al joven en los primeros instantes.
Una mirada distinta al sistema
Valdez aprovechó el momento para invertir el enfoque con el que suele hablarse de la sanidad pública dominicana.
«En República Dominicana hablamos mucho de las deficiencias, de la deficiencia y de lo malo, pero yo hoy quiero hablar de lo bueno», expresó.
Lo que vivió su familia, a su entender, demuestra el peso de contar con personal dispuesto a responder sin detenerse a preguntar de quién se trata.
«Sin saber quién era Sebastián, de quién era hijo, simplemente por ser un ser humano», destacó.
Una deuda que no puede saldar
Los seguidores, colegas y desconocidos que estuvieron pendientes de la evolución del joven también entraron en su mensaje.
«De verdad que no tengo cómo pagar», manifestó.
El estado del joven
Sanabria, de 29 años, formaba parte del grupo que resultó afectado en ese siniestro, un episodio que movilizó a los organismos de emergencia y dejó varios lesionados.
Tras ser sacado del agua fue llevado a recibir asistencia médica. Días después, su familia dio a conocer lo delicado de su condición.
Con la recuperación en marcha, su madre decidió hacer público ese agradecimiento hacia quienes intervinieron desde el minuto uno.
