Santo Domingo. – La cobertura educativa para los niños de un año antes de la edad oficial de ingreso a primaria llegó al 93 % en 2024. En 2015 esa cifra era de 86 %. Así lo refleja la Tasa Neta de Matrícula Ajustada (NERA).
Ese salto de siete puntos porcentuales aparece recogido en el informe Global Education Monitoring (GEM 2026), elaborado por la UNESCO. Para el organismo, se trata de una expansión de los servicios educativos del Estado en edades formativas clave.
Dónde queda RD frente a la región
Con ese 93 %, el país iguala a Brasil y se coloca casi al nivel de Argentina, que registra 94 %.
La diferencia es mayor frente a otras naciones del área. El Salvador aparece con 85 %, Guatemala con 84 %, Panamá con 77 %, Paraguay con 75 % y Honduras con 59 %.
La brecha que desapareció
Otro punto que resalta el reporte tiene que ver con la equidad. Entre 2000 y 2024, República Dominicana se convirtió en uno de los pocos países de la región que eliminó por completo la desigualdad de participación en ese nivel.
Esa brecha medía la distancia entre el quintil de hogares más pobres y el más rico. Hoy, según el informe, la niñez dominicana inicia su trayectoria educativa en condiciones de equidad, sin importar el nivel socioeconómico de su familia.
Más jóvenes terminan el bachillerato
El documento también recoge un aumento en la tasa de finalización de la educación secundaria alta.
Con ese resultado, el país se ubica por delante de competidores históricos dentro de la región.
Lo que falta por trabajar
El informe no solo enumera avances. La UNESCO señala la necesidad de redoblar esfuerzos en la calidad del aprendizaje.
Los renglones que requieren atención son lectura y matemáticas en los niveles básicos de primaria. Esos aspectos figuran como prioridad estratégica del Gobierno de cara a los Objetivos de Desarrollo Sostenible proyectados hacia 2030.
El compromiso oficial
Con esos números sobre la mesa, la gestión gubernamental reafirmó su intención de seguir fortaleciendo la calidad integral del sistema.
Ese trabajo pasa por priorizar la inversión pública en la primera infancia, bajo la premisa de que el desarrollo socioeconómico del país arranca en las aulas.
