Santo Domingo.– Un total de 483,862 familias dominicanas ya tienen a su disposición los recursos del Bono a Mil correspondiente al año escolar 2026-2027. Así lo informó este lunes el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps.
El funcionario ofreció esos datos durante la primera edición de LA Agenda Semanal, encabezada por el presidente Luis Abinader. Según precisó, el Gobierno destinó RD$1,251 millones a esta entrega del programa.
El 58 % ya fue depositado
De Camps explicó que ese incentivo se entrega entre agosto y enero.
Al momento de sus declaraciones, el 58 % de los fondos ya había llegado a las cuentas de los beneficiarios.
Abinader, por su parte, exhortó a quienes aún no han retirado el dinero a que lo hagan para cubrir los gastos que conlleva el arranque de la docencia.
El propósito del programa
La iniciativa busca que las familias puedan afrontar parte de los costos del regreso a clases y, a la vez, estimular la asistencia y permanencia de los estudiantes en las aulas.
Un año escolar que arranca
Esa entrega coincide con el inicio del año escolar 2026-2027, que comenzó este lunes con más de 8,000 centros educativos habilitados y una matrícula que supera los dos millones de estudiantes, según cifras del Ministerio de Educación.
Durante el encuentro, De Camps también repasó la preparación de los planteles, la disponibilidad de docentes y personal no docente, el transporte escolar y otros aspectos ligados al arranque de las clases.
El ministro señaló que las autoridades vienen trabajando desde marzo en la organización del nuevo período, mediante una comisión especial que integró a representantes de distintos sectores del sistema.
Una comparación que amerita cautela
En ediciones anteriores el programa había alcanzado a una cantidad mayor de estudiantes. Durante la rendición de cuentas de 2024, Abinader informó que más de 1.1 millones de alumnos habían recibido el bono de RD$1,000 para la compra de útiles y libros.
La cifra que se anunció este año, sin embargo, está expresada en familias beneficiarias, por lo que no admite una comparación directa con aquel dato sin conocer cuántos estudiantes representa cada hogar.
Con el calendario ya en marcha, las autoridades confían en que esa transferencia aligere parte de la carga económica de los hogares y facilite la incorporación de los estudiantes a las aulas.
