Santo Domingo. – Edinson Lebrón esperaba el cambio de luz en el semáforo de la 27 de Febrero con Núñez de Cáceres cuando un vendedor ambulante se acercó a su vehículo. Lo que comenzó con una escobilla terminó en un cajero automático con un hombre armado dentro de su carro.
«Señores, déjenme contarles cómo terminé en un cajero automático con un tipo armado por una escobilla», escribió Lebrón al compartir su testimonio.
Cómo ocurrió
Según relató, el vendedor le indicó que su escobilla estaba dañada. Lebrón le dijo que no tenía efectivo y le pidió que dejara la pieza. El hombre la retiró de todas formas, la cambió y luego le cobró RD$1,200.
Lebrón le pidió que le devolviera la escobilla original. El vendedor aceptó, pero al momento de pasársela por la ventana abrió la puerta del vehículo y se subió.
«Sacó un peñón no sé dónde y un puñal y se lo puso en las piernas y me dice: esto yo lo tengo para estafadores como tú, que hacen trabajar a uno y luego no le quieren pagar», relató.
Del semáforo al cajero
El monto subió de RD$1,200 a RD$5,600. El agresor lo obligó a conducir hasta un cajero, mientras otros individuos seguían el vehículo.
«En ese momento yo entendí que ya la situación no se trata de dinero, sino de salir vivo», indicó Lebrón.
Al llegar al cajero, el hombre le dio su número de cédula, esperó a que retirara el dinero y se fue.
Su reflexión
Lebrón anticipó las críticas y respondió con calma.
«Yo sé que hay muchos que van a decir: ‘Ah, qué pendejo, te lo dejaste quitar’. A veces realmente los problemas no se resuelven siendo groseros. Se resuelven tú bajándote y cediendo. Porque yo sí tengo mucho que perder. Él no», expresó.
