La periodista opinó que la participación del mandatario dominicano en el encuentro convocado por Donald Trump dejó más expectativas que resultados concretos.
Críticas tras la cumbre en Miami
Santo Domingo. – La periodista Altagracia Salazar cuestionó el balance presentado sobre la participación del presidente Luis Abinader en la cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Miami y convocada por el mandatario estadounidense Donald Trump.
Salazar consideró que quienes promovieron la participación del mandatario debieron preparar también una explicación sobre los resultados del encuentro.
“Quienes desde la política de comunicación del gobierno estuvieron sazonando la participación del presidente Luis Abinader en la cumbre convocada por Donald Trump debieron prepararse también para el regreso”, expresó.
Según la comunicadora, después de las expectativas generadas alrededor del evento, el balance presentado resultó insuficiente.
“Después de tanto anuncio, tanto entusiasmo y tanta expectativa, terminar diciendo que al presidente Trump ‘le gusta jugar golf en República Dominicana’ es un balance diplomático… bastante descolorido”, afirmó.
Una cumbre con guion definido
En su comentario, la periodista sostuvo que el encuentro respondió principalmente a los intereses del gobierno estadounidense.
“La cumbre de Miami fue, en esencia, la versión Trump de una cumbre hemisférica: invitados escogidos por el dueño de la casa, en el lugar del dueño de la casa y con el guion escrito por el dueño de la casa”, señaló.
También consideró que, en ese tipo de escenarios, los países invitados tienen un margen limitado de acción.
“En un monólogo los demás personajes están ahí solo para escuchar”, expresó.
Debate sobre el papel de América Latina
Salazar planteó que los países invitados suelen enfrentar el dilema de participar o quedarse fuera del escenario diplomático.
“En defensa de los invitados hay que admitir que tampoco tienen muchas opciones: o van, o no van. Y quedarse fuera del salón tampoco es precisamente una estrategia diplomática brillante”, indicó.
Finalmente, sostuvo que el encuentro no representa necesariamente a toda América Latina.
“América Latina, para bien o para mal, es bastante más grande que el salón de un hotel en Miami”, concluyó.
