Santo Domingo. – Dos apagones generales ocurridos en pocos meses han colocado nuevamente en el centro del debate la estabilidad del sistema eléctrico durante la administración de Luis Abinader.
En un período de poco más de tres meses, la República Dominicana ha experimentado dos interrupciones eléctricas de alcance nacional que afectaron simultáneamente a todo el territorio.
Los eventos impactaron hogares, comercios, hospitales, industrias y sistemas de transporte, provocando pérdidas económicas y alteraciones en la vida cotidiana.
Primer apagón: noviembre de 2025
El 11 de noviembre de 2025 se produjo la caída total del sistema eléctrico interconectado, dejando al país sin suministro durante varias horas.
Las autoridades informaron que activaron protocolos de emergencia para restablecer el servicio de manera progresiva.
Expertos en energía señalaron que el colapso evidenció debilidades en la red de transmisión y en los sistemas de protección ante fallas críticas.
Segundo apagón: febrero de 2026
El 23 de febrero de 2026 ocurrió una nueva interrupción general, apenas 104 días después del primer evento.
La repetición de un fallo de esta magnitud en tan corto tiempo intensificó cuestionamientos sobre la gestión del sector energético durante el actual gobierno.
Las autoridades atribuyeron la situación a una condición técnica específica, mientras distintos sectores solicitaron mayor transparencia y aceleración de proyectos de modernización.
Consecuencias para el país
Los apagones generales afectaron servicios esenciales como telecomunicaciones, agua potable, salud y operaciones financieras.
Analistas sostienen que estos episodios han devuelto al debate público la vulnerabilidad estructural del sistema eléctrico y la necesidad de inversiones sostenidas.
Aunque el país no registraba apagones totales desde 2015, los eventos recientes han puesto bajo escrutinio la capacidad de respuesta y planificación del sistema energético nacional durante la actual administración.
