Santo Domingo. – El senador por el Distrito Nacional, Omar Fernández, cuestionó la reciente colocación de bonos soberanos por US$2,750 millones, al señalar que el Estado dispone de más de US$3,700 millones provenientes de préstamos anteriores que aún no se han ejecutado.
El legislador sostuvo que la preocupación no se centra en el endeudamiento en sí, sino en el destino de los recursos obtenidos. “El problema no es pedir prestado; el problema es pedir prestado para nada”, expresó.
Según explicó, al sumar los montos de la nueva emisión y los fondos no utilizados, el país acumularía cerca de US$6,500 millones en recursos que no se reflejan en obras de infraestructura ni en mejoras visibles de los servicios públicos.
Fernández consideró que esta situación incide en el desempeño económico, al afirmar que el crecimiento actual se mantiene por debajo del potencial histórico nacional.
También advirtió que la falta de ejecución limita el desarrollo presente y compromete el futuro, al tiempo que genera obligaciones financieras sin beneficios tangibles.
Propuesta de inversión
Como alternativa, el dirigente de la Fuerza del Pueblo planteó impulsar un plan intensivo de inversión pública enfocado en infraestructura, con el objetivo de utilizar los recursos disponibles antes de asumir nuevas deudas.
Entre las áreas que mencionó figuran carreteras, drenaje, sistema eléctrico, zonas productivas e inversión en conocimiento e innovación.
“Si el dinero no llega a infraestructura o servicios, no es inversión: es costo”, afirmó.
El senador concluyó que ejecutar esos fondos permitiría dinamizar la economía y reducir el rezago acumulado en los últimos años, beneficiando directamente a la población.
