Moca, provincia Espaillat – La comunidad mocana celebra con entusiasmo el cierre técnico del vertedero de Moca, una intervención histórica liderada por el Fideicomiso DO Sostenible que marca un antes y un después en la gestión ambiental de la provincia. Con una inversión que supera los RD$240 millones, esta obra pone fin a décadas de contaminación y mal manejo de residuos en uno de los vertederos más críticos del país.
Durante años, el vertedero, que está ubicado en el centro de la provincia, recibió más de 140 toneladas diarias de desechos sólidos, afectando directamente a comunidades cercanas como Los López, donde los moradores convivieron con humaredas, malos olores y altos niveles de contaminación ambiental y visual. Hoy, ese escenario cambió.
“Jamás había visto una mejoría real como la que estamos viendo ahora”, expresó Santiago Reyes, residente por más de 30 años en Los López, quien asegura que este cierre ha significado una transformación total del entorno.
Por su parte, Carmen Ventura afirmó que el impacto en la salud y el ambiente ha sido notable, “Antes, la contaminación afectaba mucho a las personas mayores. Hoy este lugar tiene otra cara, incluso puede convertirse en un atractivo para la comunidad”.
Los mocanos residentes catalogan este cierre como “la obra más trascendental que se ha hecho en Moca” por sus efectos directos en la calidad de vida, la recuperación de espacios degradados y el impulso a un modelo más limpio y seguro para el tratamiento de residuos.
“Este proyecto se enmarca en la visión y misión que impulsa el Gobierno del presidente Luis Abinader, de mejorar la forma en la que gestionamos nuestros residuos y de como recuperamos los espacios que antes eran foco de contaminación. Este cierre, junto a los demás cierres técnicos que ejecutamos desde el Fideicomiso DO Sostenible, son parte del cambio que está sucediendo en la República Dominicana”, expresó Príamo Ramírez, director ejecutivo del fideicomiso DO Sostenible.
El Fideicomiso DO Sostenible reiteró su compromiso de seguir acompañando a los municipios en el proceso de transformación de la gestión de residuos sólidos, priorizando la protección del medioambiente, la salud pública y el bienestar social. Con el cierre técnico de este vertedero, se elimina un pasivo ambiental histórico y se abren nuevas oportunidades para el desarrollo sostenible de la provincia Espaillat.
