Santo Domingo. – Ante más de 30 mil personas congregadas en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, el pastor Ezequiel Molina Rosario centró su mensaje de la Batalla de la Fe 2026 en una fuerte advertencia contra la corrupción, asegurando que ningún poder humano escapará al juicio divino en lo que definió como “El Día de Dios”.
Durante la edición número 62 del evento cristiano, celebrado cada primero de enero como primicia espiritual del año, Molina desarrolló su sermón inspirado en el pasaje bíblico de Apocalipsis 20:11-15, que describe el juicio final. En ese contexto, afirmó que Dios pedirá cuentas a quienes se enriquecen mediante el abuso, el engaño y el uso indebido del poder.
Señalamientos directos al abuso y la injusticia
El líder evangélico denunció que la corrupción se ha normalizado en distintos niveles de la sociedad y advirtió que quienes “llenan sus casas de robo y engaño” no quedarán impunes. Citando el libro de Sofonías, sostuvo que se acerca un día en el que Dios juzgará con justicia a quienes toman lo que no les pertenece.
“Ni la plata ni el oro librarán a nadie de la ira de Dios”, proclamó, rechazando la idea de que el dinero, la influencia o la posición social puedan servir de escudo ante el juicio divino.
Advertencia a gobernantes, jueces y legisladores
Molina dirigió parte de su mensaje a los políticos, señalando que su responsabilidad es mayor por la confianza que el pueblo deposita en ellos. Criticó a quienes incumplen promesas, actúan movidos por la avaricia o desvían recursos destinados a los más vulnerables.
También lanzó advertencias a jueces y fiscales, afirmando que aquellos que absuelven culpables o condenan inocentes deberán rendir cuentas ante un juez superior. “Ese día, los jueces estarán frente al Juez”, expresó.
En el caso de los legisladores, cuestionó la aprobación de leyes que —según dijo— contradicen principios morales y bíblicos, reiterando que ningún poder humano está por encima de la autoridad divina.
Un llamado de advertencia y reflexión
El pastor aseguró que su mensaje no busca condenar, sino advertir, al afirmar que la humanidad vive como si Dios no existiera. “La gente cree que se gobierna sola, pero por encima de todos hay un Todopoderoso”, expresó.
La Batalla de la Fe es una de las concentraciones cristianas más emblemáticas de la República Dominicana y se celebra desde hace más de seis décadas, reuniendo cada Año Nuevo a miles de creyentes que encomiendan el inicio del año a Dios.
